3 nov. 2009

Llega el trueque (electrónico) de deudas.

El trueque de créditos y débitos llega de la mano de Excancel. Es un sistema de compensación de deuda que permite que las personas y empresas puedan pagar y cobrar sus deudas evitando el tener que desembolsar ningún dinero.

Se paga con lo que se cobra

Excancel consigue este objetivo cruzando los billones de combinaciones posibles que optimizan la cantidad cancelada. Al final lo que consigue cada miembro es pagar y cobrar una cantidad determinada de sus clientes y proveedores, con el objeto de mejorar sus balances y logrando de esta manera reducir su deuda y restituir así el crédito.


Cada usuario puede elegir declarar las deudas que quiera cobrar o pagar, y el sistema tendrá tan sólo en cuenta la cantidad menor. Por ejemplo: si alguien afirma que Ud. le debe 2000 pero Ud. sólo acepta la existencia de la deuda por 1500, el sistema tendrá en cuenta exclusivamente 1500, la cantidad menor. Por supuesto, nadie podrá acceder a la información de sus cuentas pues en realidad son tan sólo el reflejo de una relación anterior, por lo que acordar las cancelaciones en el sistema no tiene más significación jurídica que la de servir de sistema de compensación.

Afirma la compañía que en un futuro cercano procederemos a integrar nuestro sistema EXCANCEL con bancos e instituciones de crédito para posibilitar el cancelar incluso deudas bancarias.
Ejemplo de funcionamiento

Supone, en principio, un innovación interesante que conviene seguir de cerca. En los tiempos actuales del hoy (cobro) más tarde que ayer, compensar créditos y débitos parece una buena alternativa; siempre que:
  • las garantías jurídicas de las compensaciones realizadas estén aseguradas,
  • la transparencia operacional resulte adecuada y
  • el coste de la compensación sea asumible por deudores y acreedores.
Es un sistema que se pone en funcionamiento mañana, con una base de datos apreciable de usuarios según comunica la compañía.
Hemos comentando con frecuencia que, a pesar de que los españoles pagamos muy tarde, sentimos verdadera satisfacción cuando cancelamos las deudas pendientes. Somos (generalmente los españoles) de los que pensamos que se disfruta más pagando que atrasando pagos.

Por ello, el buen funcionamiento de éste o cualquier otro sistema o mecanismo con el mismo fin, será interesante para las empresas españolas, fundamentalmente pymes y autónomos, tan necesitadas de satisfacciones en los últimos tiempos.

¿Qué pensarán las entidades financieras?

Más información:
Imagen: dreamstime.

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