10 feb. 2010

Innovación, comunicación y flexibilidad: claves en la gestión actual.

Es evidente que en el año 2010 seguiremos padeciendo las consecuencias de la crisis económica y financiera y, además, se espera que por fin se inicie la tan deseada recuperación económica.

Son interesantes, en este sentido, las reflexiones del profesor Fernández Aguado cuando dice que: 2010 será un año para trabajar el doble y ganar la mitad, en definitiva será un año de transición, de renovación política y conceptual.


Para ello, tres claves se manifiestan esenciales en la gestión actual: innovación, comunicación y flexibilidad, admitiendo que todo el mundo sabe que hay altibajos y lo importante no es saber que tienes una crisis, sino cómo gestionarla, ¿pero que debemos entender por gestionar? Recogemos textualmente la concepción sobre la gestión de Fernández Aguado recogida en el blog de Jaime Pereira.
Para muchos directivos, gestionar es sencillamente lograr los resultados que les han sido señalados o que ellos mismos se han propuesto. Su labor será valorada en muchas ocasiones por la consecución de determinados objetivos económicos en la tarea que les corresponde: tramitación de créditos, compras, ventas, logística, etc.
Gestionar sería, en este sentido, llegar con la mayor prontitud a una cima marcada que, en muchos casos, sirve de referencia para el cálculo de la compensación económica a través de su retribución variable.
Esa visión es indudablemente correcta en múltiples aspectos. Carece, sin embargo, en mi opinión, de matices acordes con la perspectiva holística, global, que toda persona precisa. El exceso de especialización de bastantes centros de formación empresarial conduce a que, en no pocas ocasiones, avancemos en nuestro trabajo con unas orejeras que limitan el enfoque del conjunto.

Nos encontramos en tiempos que, desde el punto de vista técnico, quizá no tienen parangón con épocas pasadas. Resulta sorprendente, sin embargo, comprobar cómo en esa revolución tecnológica que nos ha proporcionado medios que nuestros abuelos no pudieron ni soñar, son demasiados los que manifiestan una profunda insatisfacción vital.
Gestionar hace referencia a los fines cuantificables, sin duda, pero también han tenerse en cuenta, cuando menos, otros dos factores. A saber, los instrumentos empleados para lograr esas metas, y la profundidad de los objetivos en sí mismos considerados, no sólo desde el punto de vista cuantificable.
No sirve cualquier medio, al igual que no sirve cualquier término. El directivo ha de descubrir los instrumentos adecuados –respetuosos con la dignidad de las personas y con el medio ambiente-, para alcanzar objetivos que tengan un carácter evidentemente económico, pero que aporten algo más. Ese plus tiene que ver con el desarrollo de las personas, y exige avanzar desde una mera gestión de medios materiales a la comprensión y valoración de los múltiples intangibles con los que contamos en nuestras organizaciones. Considero, en este sentido, que el modelo antropomórfico que vengo proponiendo en los últimos años facilita esta conveniente transición.

Con la crisis una de las medidas más utilizada y difundida ha sido la reducción de costes. Hasta la fecha, la mayoría de las empresas, públicas y privadas han optado por la reducción de los costes operativos frente a las reducción de los ingresos y, por tanto, de los beneficios, reconociendo José María Ortiz, profesor de la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid), que reducir costes suele ser sinónimo de aumento de control, aunque siempre hay que ir más allá, buscando fórmulas de management que permitan la recuperación, como son la innovación y la captación del talento.

La innovación como clave del éxito es, claramente, la doctrina más repetida entre los expertos del management. Buscar caminos alternativos, siguiendo la máxima de si algo no funciona, prueba algo distinto, arriesgar y apostar por el talento, involucrando en el proceso a todo el personal de la empresa, constituyendo una oportunidad excelente para dar más peso a las personas en las organizaciones incluyendo la flexibilidad a la hora de escuchar a las nuevas generaciones como la mejor fórmula para romper la barrera en el entorno empresarial.

Por ello, para los expertos en management es muy importante comunicar todas las políticas de gestión que va a llevar a cabo la compañía, para que su personal pueda comprenderlo e implantarlo.
Los empleados son los clientes más importantes de la compañía y es algo que no se debe olvidar sobre todo ahora, ya que las decisiones negativas requieren más explicaciones y existen empresas que están perdiendo las formas (Enrique Alcat).
La comunicación es la herramienta básica para atenuar el impacto de las reacciones contrarias y potenciar las reacciones constructivas en situaciones de cambio ( José Aguilar).
Más información: Innovación y Empresa.

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